viernes, 19 de mayo de 2017

Mi segundo bebé, recta final.

Siempre he oído que los segundos embarazos son muy diferentes, y sí, es cierto. Y más si el embarazo ocurre después de un aborto.

Supe que estaba embarazada de sorpresa, cuando justo había decidido esperar unos meses, y aunque no me lo podía creer fue una alegría, sin duda mi bebé tenía claro que venía a cambiar los esquemas.

Pero entonces llega el miedo. Nadie se queda embarazada de 20 semanas, cuando te enteras estás de muy poquito, sí, pero así empiezan todos los bebés. El caso es que esa sensación de estar de poco y más después de un aborto te hace sentir miedo. Yo lo tenía, pero quería ser positiva, lo necesitaba. Entonces empiezas a dar la noticia y te sorprendes, no había caras de alegría ni " enhorabuenas", recibía mensajes de espera, de prudencia, de " mejor no lo digas por ahora por si pasa algo"...

Pasan los días, y yo que no soy de callarme, que no creo que el no decirlo haga que duela menos, quería gritarlo. Lo fui contando a algunas personas, a otras no, y pasado el tiempo la mayoría se enteraban de casualidad y de forma bastante fría. "Qué pena", pensaba yo.

Y crees que cuando llegues a la primera ecografía te quedarás tranquila, pero no, la tranquilidad 100% ya nunca llega, siempre hay un temor.

Lo más bonito del segundo embarazo es que ya sabes lo que es ser madre, y sabes lo que esa nueva personita va a significar.

Seguramente no se disfruta igual, no te puedes centrar tanto en ti misma, hace ya mucho que no te centras en ti, ahora tienes un hijo en el que te centras y otro ritmo de vida.

Durante este segundo embarazo tuve sentimientos contradictorios que me hicieron sentir culpable y mal en más de una ocasión, mi alegría fue descubrir que somos muchas las madres que pasamos por ellos y que son totalmente normales.

- Piensas en la llegada del otro bebé, en si estarás preparada para ser madre de dos, de ese caos, en si realmente te apetece. 

- Piensas en cómo puede influir en tu hijo, en porqué le vas a hacer ese daño, sientes pena y miedo a herirlo, a que sufra.

- Piensas en si de verdad serás capaz de querer al segundo igual que al primero y se te antoja imposible.

- Piensas que en realidad con tu hijo sólo no estás tan mal.


Y mientras piensas todo esto no puedes creerte estar sintiendo así. "¿Seré mala madre?", "¿ No querré a este bebé?"

Nada como hablar con otras mujeres y descubrir que a todas les pasó, y escucharlas decir lo que sintieron tras el parto, al ver a sus dos hijos juntos, escucharlas decir "el amor no se divide, se multiplica" y entonces te emocionas y sabes que así será. El miedo forma parte de nuestra vida.

Y llega " la parejita", es la expresión que más he oído en estos meses tras decir que es niña. Me sorprende la cara de felicidad de todo el mundo, es como si te hubiese tocado la lotería, dan por hecho que es lo que tú deseabas y buscabas, que ya no necesitarás más hijos porque ya tienes la familia "perfecta". De verdad me sorprende. 



Y ya pronto se acaba esta etapa, y en parte me da pena no haberla disfrutado más, pero las cosas han surgido así. Ahora, justo un año después del aborto, preparándome a recebirla, a ese olor de recién nacido que ansío tanto disfrutar, a volver a la etapa de teta 24h, brazos, porteo, cuidados, mimos... y sobre todo a disfrutarla junto a él, a vivirlo desde su mirada e ilusión de sus 3 años.

Qué bonita etapa nos viene!


2 comentarios:

  1. Me ha encantado todo tu post!!supongo que ya la tendras en tus brazos.
    Podrias hacer un post igual con lo que has sentido al tenerla.esos mismos miedos que cuentas son los mismos que los mios.Gracias

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    1. Hola guapa, muchas gracias. Ya somos 4, sí, hablaré de cómo estoy viviendo esta nueva etapa.
      Suerte 😘

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