Necesito pedirte una y otra vez que te quedes.
Aquí en el hogar del caos, donde se acumulan las lavadoras, los juguetes por el suelo, las montañas de cosas.
Aquí junto a las paredes pintadas, las camas sin hacer y las pegatinas de colores.
Aquí con nosotros, los de los juegos nocturnos, las canciones inventadas y las rimas sin cesar.
Necesito que te quedes, para aumentar el caos, para compartir colchón, lactancia y baños. Para inventar nuevas rimas, nuevas canciones y nuevos roles.
Necesito que te quedes aunque no seamos perfectos, aunque haya más ropa, más juguetes y menos tiempo para mí.
Necesito que te quedes porque ya te estamos esperando, porque hasta la casa te necesita.
Quédate con él, con ellos, conmigo, con nosotros...