viernes, 26 de febrero de 2016

Dos años contigo


Hoy hace dos años desde el día que naciste. Ese día en el que me ingresaron para inducirme el parto porque no te animabas a nacer. Y ahí iba yo, ingenua, asustada, pequeña, distinta de alguna manera, a tu encuentro a ciegas. Y ahora que te conozco entiendo que no era decisión tuya llegar de esa forma, tan rápida y salvaje, en aquel parto tan medicalizado y aún así lo más natural posible, ambos extremos a la vez...aquello no entraba en nuestros planes.


Dos años de nuestro primer cara a cara, miradas, caricias, besos... De una vida nueva completamente diferente.
  
Superando una lactancia que se presentaba más difícil de lo que imaginé, odiando cada día la palabra "percentil”, con miedos e inseguridades. Y míranos, dos años de lactancia feliz, compartida y disfrutada por igual tanto por ti como por mí. Dos años de colecho, y no me arrepiento de ninguna de las decisiones que tomé, que no fueron decisiones sino prejuicios desechados, dejándome llevar contigo y disfrutando de una vida y unas rutinas mejores que las que nunca soñé. La vida que tú tenías preparada para mí.

Dos años aprendiendo contigo, compartiendo momentos, creciendo de tu mano.

Ahora me despiertas a media noche diciendo: "¡teta a vor!" y no puedo más que derretirme y alucinar contigo. Por cómo me mimas, por tus agradecimientos constantes a cada cosa que te doy o hago por ti. A tus " a vores", tus sonrisas y tu enorme paciencia y comprensión. Porque tienes ese carácter entrañable de hombrecito seguro y débil. Y sin ser perfecto (menos mal) eres increíblemente perfecto a mis ojos.

Tú, mi experto futbolero, mi cantante favorito, delegado de mi hogar, capitán de juegos, mago de sonrisas, charlatán de media lengua...simplemente tú.

Dos años en los que hemos crecido mucho juntos.

Gracias y mil veces gracias!